Zulema… la decisión inteligente

klaus_presenta_zulema

La historia que os voy a contar ahora es una historia que mantuvo en vilo a mucha gente durante un buen tiempo.
¿Os imagináis que alguien deje de comer y quiera morir… sólo porque está triste?
¿Alguna vez os ha pasado sentiros derrotad@s, cabizbaj@s, aplastados moralmente y… dejar de comer, renunciar a vivir,  sin que nadie lo note… hasta la muerte?
Si os ha pasado algo así o conocéis a alguien que le haya pasado eso seguid leyendo, esta historia os interesa. Eso sí poneos cómodos, las historias importantes siempre son un poco largas. Si ahora no teneis tiempo, leedlo otro día.

Esta es la historia, la cuenta ella, porque nadie mejor que ella para contarla.

Hola, me llamo Zulema. Soy una gata tricolor. Klaus me ha explicado que tricolor, significa que soy de tres colores.

Klaus: Pero pon mejor una foto tuya ¡para que vean cómo eres!

Zulema: Aquí está…

tricolor

 

Klaus: Nooo, de tu pelo no, ¡de ti!

Zulema: Esperaaaa…. antes quiero contar lo que me pasó hace ya casi un año.

Pues veréis… la verdad es que no lo recuerdo muy bien. Sé que estuve muy enferma. Pero yo lo único que recuerdo es que estaba como sin estar en mí, muy despistada, no entendía que me estaba pasando y lo que es peor, no entendía porqué me estaba pasando algo a mí. Metida en una jaula, yo buscaba y buscaba (en mi mente porque allí no había sitio para buscar nada)…buscaba  la cocina, mi cocina de años, ese lugar en el que me gustaba estar, soñar, vivir. Pero nada, no había casa, ni mi gente, ni mis vistas de años, nada por ningún lado, sólo unos barrotes enfrente y una palangana gris con piedritas, a la que me había aferrado como hogar.

Supongo que pensaba que ya todo daba igual. No comía mucho, más bien comía poco, bueno, vaaaale, había dejado de comer y yo siempre había sido una gata lustrosa, gordita tirando a obesa, ya digo que la cocina era mi refugio, allí me mimaban…

Klaus: Eras una gata obesa Zulema y mimar no es que te dejen de cuidar porque da igual lo que comas y cómo te pongas…
Zulema: Bueno, sí, la verdad es que estaba bastante entradita en carnes y sí, tienes razón, creo poco antes de abandonarme les daba igual que engordara o me tirara por la ventana…

Al dejar de comer, así de golpe, por el disgustazo tan enorme de verme allí, tan sola, tan triste, pues pasó lo que tenía que pasar… que morí.

ATAUD_ZULEMA
Klaus: No Zulema, no te moriste.
Zulema: ¿Cómo que no? Cómo le llamas entonces a no ser tú, no querer vivir, no tener ya esperanzas, esperar quedarte dormida y ya no despertar jamás?
Klaus: Bueno, sí, tienes razón, eso un poco sí que es morir en vida…
Zulema: O vivir instalada en la muerte ¿acaso importaba algo el orden de conceptos?

Bueno, sigo. Entonces, como no comía nada y era gordita me pasó lo que le puede suceder a un gato casero con sobrepeso que deja de comer. Se me produjo una lipidosis hepática. Lo sé, el término suena horroroso,  ¿verdad?, pero así se llama. En términos coloquiales lo que me pasó fue que mi cuerpo me hizo una gran putada, mis grasas, que eran muchas, sin alimento,  invadían mi sangre y la envenenaban, eso hacía que mi hígado comenzara a fallar. Literalmente por no comer, mi cuerpo se comía por dentro. Eso afectó también a mi cerebro y conllevaba más penurias, agitaciones de cabeza, convulsiones, espasmos, vómitos, etc. Vamos que estaba hecha un cuadro.

La lipidosis es… bueno, lo explica mejor Klaus, yo para estas cosas de médicos, nula.

Klaus: Os dejo aquí una definición de la wiki… bastante exacta

lipidosis_hepatica

 

Zulema: Para que os hagáis una idea mejor: estaba a puntito de entrar en el anteúltimo concepto: el coma. O entré… ya no me acuerdo.

Klaus: Pero pon una foto tuya mujer, ¡que aún no te han vistoooo!

Zulema: Esperaaaa… vale… voy a buscar una…

Bueno, pues resumiendo… todo lo veía tan negro… que morí. Aquí está la foto de ese momento.

ATAUDKlaus: Arggh, y  dale, que no moriste Zulema, eso sí, lo que nos diste fue un susto de muerte!. Es que estabas hecha un cromo… Yo, por esa época, vivía en el Refugio y no hacíamos nada más que comentar entre nosotros, pero esta mujer, ¿qué pensará qué es la vida?… pues ¡una lucha continua! un@ no se puede abandonar y ya está, hay que seguir, un revés es sólo eso, un revés. Una muerte lo que tiene de malo es que no es reversible, luego un@ no se puede arrepentir, volver y ya está. Si te mueres, pues te mueres, no hay vuelta. Hay que pensárselo dos veces antes de dar el paso de quererse morir.

Zulema: Ya, es que… estaba muy triste y confundida, compréndelo, fueron muchos años tranquila, en una situación buena y cómoda y así de la noche a la mañana, zas!! vas y te quedas sin nada, tienes que entenderme, ¡me habían abandonado!
Klaus: Anda mira tú, y conmigo… ¿qué crees que pasó? ¿que se fueron a comprar tabaco? ¡no te digo!
Verás Zulema, todos tenemos nuestras historias difíciles, hay que levantar la cabeza siempre. Nadie tiene derecho a rompernos la única vida que tenemos en esta tierra. Y encima los gatos tenemos siete vidas, precisamente por eso, por las grandes putadas que nos puedan tocar. Tenemos más recursos y resistencia para vivir, no hay que desperdiciarlos, no hay que tirar la toalla nunca.
Zulema: Es verdad Klaus, jamás volvería a hacer algo así. Pasarlo mal te hace ser muy consciente de que muchas veces todo está en ti para cambiar las cosas, en mi caso era así. O comía o moría, durante un tiempo escogí lo segundo, simplemente, me equivoqué.

Pero… afortunadamente tuve unas cuantas manos a mi lado para remediar mi error, vamos, vamos, fue una suertaza dar con ellos, algo así como tocarme la lotería en medio de la desgracia. Se empeñaron en que yo tenía que vivir y no me dejaban, día y noche, cuidándome, lo dieron todo por mí. Yo estaba muy muy débil, muy mal, muy dejada, pero alguna vez que levantaba la cabeza… veía unos ojos que casi eran de pánico y dolor, sentían verdadera preocupación e impotencia por mí, ¡por mí! la verdad que nunca podría olvidarlo, jamás en mi vida nadie había luchado tanto y tan así por mi… ¿vida?  y… ¡sin conocerme de nada!, sólo por mí… lo hacían sólo por que les daba pena que yo fuera y la palmara simplemente por estar triste… qué fuerte que alguien duerma poco y sufra y llore por un motivo tan tonto… ¿verdad? así que  jopé ¿cómo iba yo a defraudarles?

Y esa fue la única razón por la que una noche, mientras aún tenía puesta mi sonda nasogástrica, estuve pensando y pensando, con mucha seriedad en lo que significaban para mí los humanos y mi convivencia con ellos y llegué a una conclusión importante.

Klaus: pero muestra una foto mujer, mira que eres tímida, que te vean al menos como estabas…
Zulema: bueeenoo… pues más o menos estaba así…

sonda

(Ese tubito que me sale de la nariz es la sonda nasogástrica esa)

Pues como digo, al final… llegué a una conclusión importante:  hay humanos crueles, violentos, egoístas, perezosos, envidiosos, hipócritas… Pero también los hay generosos, bondadosos, nobles, honestos, valientes y entregados.
Y los gatos podemos elegir a qué tipo de humano nos queremos parecer y cuál queremos tener a nuestro lado.

Yo pienso que … un humano que abandona a un ser vivo a su suerte, sabiendo que su suerte puede ser precisamente encontrar la muerte, cuando menos anda en el primer grupo por egoísta, perezoso o desalmado, pero un humano que rescata, intenta, se sacrifica, se arriesga, literalmente se deja la piel por los zarpazos que algunos por dolor o miedo le damos, ese, está, fijo, en el grupo de los buenos, el de los valientes y entregados.
Y en nosotros está la elección de qué tipo de humano creemos que nos merecemos a nuestro lado.

image

Klaus: Qué gran verdad dices Zulema. Yo lo tuve claro desde el principio. Fue llegar al refugio de Felinos Bilbao y pensar, no sé cuánto tiempo voy a estar aquí pero… “de aquí salgo con un human@ de los buenos a mi lado, fijo, y para toda la vida, ¡qué suerte he tenido!”. Luego, en el paquete de adopción venía un tal Thor, y más tarde se apuntaron a la buena vida Duende y Mortimer, pero eso es ya otra histeria, digoooo… historia.

Zulema: Yo no me llevo muy bien con gatos, prefiero estar sola, si hay otros felinos  por la casa me estreso, supongo que son secuelas emocionales o cerebrales, siempre me quedo por la cocina, por eso los humanos que me cuidan desean para mí una vida mejor, aún mejor que la que me ayudaron a recuperar, llena de atenciones y mimos pero ya sólo para mí.  Ellos tienen más gatos y no les gusta verme sola y aislada. Lo que sucede es que yo aspiro a ser la gata de un human@ que entienda lo que significa superarse así mismo, simplemente por la rebeldía de decir, “¡nadie tiene derecho a vencerme!, y, por eso, nadie me ha vencido”, así podríamos tener charletas en la cocina sobre nuestras experiencias y cómo las superamos y todo eso.

Klaus: Y ahora que ya ha pasado todo lo malo, dime Zulema ¿como te definirías?
Zulema: Pues soy una gata tricolor, o sea de tres colores, buena, sensible y mimosa, un poco solitaria, cariñosa y ronroneadora, me encanta frotarme en las piernas de las personas que me quieren cuando llegan a casa y luego subirme a su regazo para comentarles lo contenta que estoy porque me hicieran abrir los ojos (nunca mejor dicho). Si me llevas a tu casa lo único que puedo ofrecerte es… fortaleza, mi actitud de no volver a dejarme vencer jamás. O sea, te llevarías un modelo de superación con cuatro patas (tricolores) Yo estaría siempre ahí animándote con ronroneos y lametones a que superes las cosas malas como yo las superé. No puedo ofrecerte nada más.

Klaus: Eso es ya es mucho Zulema, eso que ofreces, es un gran regalo.

Zulema: Y ahora os dejo mi ficha con muchas de esas fotos de ese terrible momento de mi vida y os pongo aquí mi foto preferida, cabeza en alto, mirándole directamente a los ojos a la esperanza como diciéndole… tú, de mi vida, ¡ya no te escapas!.

http://felinosbilbao.org/adopta/5646-zulema.html

zulema8
Ahora ya sólo bajo la cabeza o me tumbo para recibir mimos, que tonta no soy.
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Klaus: ¡esa es mi gata bonita!, la valiente, la inteligente, la luchadora.

TE MERECES UN HOGAR PARA TI, EN EL QUE SER FELIZ. Y LLEGARÁ.

SONRÍE. ¡ESTÁS VIVA!

4 comentarios en “Zulema… la decisión inteligente

  1. Es curioso Klaus…es posible que no lo recuerdes pero tu llegaste apenas unos dias despues que ella a la perrera…y eras otro de aquellos gatos que “nos preocupan mas directamente” por peso,por aptitud,por saber que eras casero,alguien se habia preocupado de esterilizarte,de cuidarte.Tenias un aspecto lustroso y bonito…ocupabas dos transportines mas lejos que ella y no era posible ni que os vierais a traves del…Recuerdo mis correos…Zulema y Klaus chicas…tenemos que hacerles un hueco…me alegra que seas tu quien busca un hogar para la princesota 😀

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  2. ¿yo preocuparte por mi peso? no veo porqué, si yo no soy gordo… lo que pasa es que tengo mucho pelo, pero nada más, je. Pues ya ves cómo es la vida Garbiñe, hoy por mi… mañana por tí…o al revés… o bocarriba o de costao 😉

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  3. Pingback: El supermundo felino | somoscuatrogatos

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